Héroe supremo de la guerra de Troya, Aquiles encarna la excelencia combativa en su forma más absoluta: fuerza pura, destreza sin concesiones y una voluntad de combate invencible. Resucitado por Atenea y erigido como Ánax del Gimnasio, su figura permanece ligada al ideal heroico de la guerra. Severo, colérico e impetuoso, es un mentor implacable.
Sin embargo, Aquiles pertenece a un orden que se extingue. Su disciplina extrema revela, en su misma eficacia, el agotamiento del modelo heroico arcaico. Como Ánax, ocupa un umbral: forma a los guerreros de Atenea, pero no participa plenamente del mundo que prepara. Es garante de la excelencia marcial y, al mismo tiempo, testimonio de sus límites. Aquiles, el de los pies ligeros: medida y ocaso del antiguo orden.
Aquiles es rescatado del mundo de los muertos por Atenea, con el único propósito de que sirva de modelo para sus futuros guerreros, sin importar que con esa acción se violente el orden cósmico de manera irreparable. Atenea desciende al Hades por el héroe en el Canto segundo del Libro I, Aquiles…
AQUILES